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Cinco lugares donde perderse en la Costa Brava. Calas de ensueño.

aiguablava

Verano. Seis letras y tanto por venir… Si eres de los que pasa nueve meses soñando con esta estación del año tan especial, ha llegado tu momento. El verano ya está aquí y, con él, una larga lista de planes y to do lists en nuestra agenda. El verano es tiempo de música, deporte, amigos, celebraciones, risas y, sobre todo, relax.

Y no hay mejor escenario para relajarse que una playa paradisíaca poco habitada en la que perderse. Playas hay muchas, pero playas que recuerdes, no tantas. Por eso hemos querido prepararte una selección de playas que, si desconoces, tendrás que visitar. La zona en la que se encuentran es la Costa Brava, un lugar golpeado por las olas que han generado playas con muy diferentes características: playas de piedras, calas de rocas, playas de arena gruesa, de arena más fina, playas anchas, calas estrechas… En la Costa Brava encontrarás playas y calas para todos los gustos. Ahí va nuestra selección:

Cala de Aiguablava
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Una de las mejores calas de la Costa Brava por varios motivos. En primer lugar, es de fácil acceso, por lo que puedes llegar sin mucho esfuerzo a un lugar mágico. Evidentemente, si vas en pleno verano será difícil que encuentres aparcamiento cerca, pero eso es algo común en todo destino turístico. La cala de Aiguablava tiene un tamaño ideal. Es una cala pequeña pero de cierta amplitud, cruzada por el Camino de Ronda. Este camino ofrece una ruta por gran parte de la costa y se puede recorrer a pie. Aiguablava, además, posee un restaurante, el Toc al Mar, en el que se puede comer una buena paella y pescado muy fresco casi en la misma playa. Las vistas desde la cala son espectaculares, ya que queda encajada entre dos pequeños trozos de tierra que la aíslan del resto.

Cala de Aigua Xelida
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Esta pequeña calita es uno de esos rincones perdidos a los que acudir cuando quieras tranquilidad. Rodeada de pinos y acantilados, es una cala totalmente salvaje que respira naturaleza. Si quieres acceder a ella tendrás que hacerlo a pie desde la localidad de Tamariu a través de un pequeño camino. Cuarenta metros de cala te están esperando. En este espacio escondido, tus mejores recuerdos quedarán guardados entre rocas y pinos que besan casi el mar.

Gola del Ter
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La playa de la Gola del Ter es especial y muy diferente a la típica playa de la Costa Brava. Situada en Torroella de Montgrí, está formada por dunas de arena fina, ofrece unas amplias vistas de las islas Medas y está declarada reserva natural protegida, por lo que deberás ser muy cuidadoso. Esta playa se sitúa en la desembocadura del río Ter y tiene el encanto de estar junto a una lengua de agua que acaba muriendo en el mar. Una playa de gran contraste con lo que puedes encontrar en la Costa Brava e ideal para los que buscan un bonito lugar en el que perderse, pero conservando la típica estampa de playa ancha y grande.

Cala Portaló
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El Cap de Creus nos regala esta cala entre masas rocosas que permiten un entrante de agua. Situada en Cadaqués, tendrás que llegar a ella caminando. Recuerda ponerte calzado resistente para poder superar ciertos tramos de roca. Es una de las calas más espectaculares de la Costa Brava ya que, a pesar de su enclave agreste, su arena penetra suavemente en el mar, por lo que los niños podrán disfrutar de unos cuantos metros de agua sin que se vean cubiertos de inmediato.

cala portaló

Cala S’Alguer
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Si te imaginas la típica cala de anuncio de televisión –íntima, con personalidad y poco concurrida–, piensas en la cala S’Alguer de Palamós. Es esa típica cala a la que solo puedes llegar a pie después de recorrer unos 300 metros. Cercana a la playa del Castell es una calita de unos 70 metros de ancho, con arena de grava gruesa. Está decorada por las propias casitas de pescadores que cada año renuevan los llamativos colores de sus puertas debido al desgaste constante que sufren. La cala está poblada por las propias barquitas de pescadores. Gracias a su aspecto pintoresco, su excelente estado de conservación y su elevado valor paisajístico fue declarada en el año 2004 bien cultural de interés nacional.

cala s'alguer

La mayoría de estas calas no disponen de los servicios habituales que una playa concurrida puede tener, pero eso es lo que les da su encanto. Son playas perfectas para perderse y son espectaculares fuera de temporada, cuando puedes respirar en cada una de ellas la sensación de soledad. Si eres de los que piensan que el verano es un buen momento para descubrir nuevos lugares e incorporarlos a los recuerdos inolvidables, incluye estas calas en tu lista de imprescindibles. Y recuerda que para realizar cualquier pago en los restaurantes que te encuentres puedes usar una pulsera contactless como las que encontrarás en imaginBank y con la que te puedes bañar sin problema.

¿Conoces alguna otra cala de la Costa Brava que consideres un lugar especial?

Por Sergi Soria Puig

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