SOCIAL

Edificios verdes

Azotea verde

Los edificios, esas moles de cemento que dominan el espacio de las grandes ciudades, están intentando poco a poco adaptarse a la nueva tendencia de hacer un poco más amigable el entorno urbano.

Este es el caso de la propuesta de aprovechamiento de las cubiertas u otras partes de los edificios ya construidos para añadirles distintos tipos de vegetación y, así, generar los llamados techos verdes.

 

“Un techo verde es el techo de un conjunto arquitectónico que está cubierto de vegetación,
ya sea de forma total o de forma parcial”

 

Puedes encontrar diferentes tipos de techos verdes, como, por ejemplo, los intensivos y los extensivos. Los intensivos requieren un grosor de suelo considerable, abono y cuidados. Normalmente, uno de los usos que se les ha dado ha sido para combatir el efecto de isla de calor, provocado por el hecho de que los edificios absorben el calor del sol y lo devuelven.

Sin embargo, la diferencia fundamental entre el techo intensivo y el extensivo es el grado de mantenimiento. El techo extensivo requiere cierto mantenimiento, como, por ejemplo, desmalezar una vez al año o el fertilizado para estimular el crecimiento de la vegetación.

 

“Las grandes ciudades tienen hasta 4 grados de temperatura más de media
que las zonas cercanas a las mismas”

 

Casos de éxito cercanos de edificios verdes

Madrid

Pese a que en Madrid no haya todavía un gran emblema de este tipo de techos, sí que existen jardines verticales: el CaixaForum Madrid es una muestra de ello. Este ejemplo es una clara señal de que estas iniciativas verdes no son solo una inversión en medioambiente, sino también en la creación de valor turístico y artístico en la ciudad. Los turistas se suelen quedar maravillados con la inmensidad y la majestuosidad de este jardín vertical.

Llers

Hay proyectos en marcha ya construidos que nos permiten acercarnos a la casa del futuro, como la Villa Bio, en Llers (Girona). Se trata de una casa que se funde con el entorno donde se implanta. Esta casa tiene parte de su estructura bajo tierra, lo que le permite mejorar el aislamiento y ahorrar hasta un 25 % de energía, reduciendo las emisiones de CO2 y disminuyendo el efecto invernadero. En su tejado posee un jardín que potencia aún más el aislamiento del edificio.

 

“Este tipo de edificio devuelve a la naturaleza
parte de lo que la propia construcción ha eliminado”

 

Barcelona

En Barcelona se está impulsando esta iniciativa desde el Ayuntamiento, ya que, teniendo en cuenta la densidad de población de la ciudad y la existencia de miles de áticos, fachadas y azoteas, parece buena idea aprovechar estas zonas para colocar jardines colgantes y techos verdes.

cubierta verde barcelona
Vista de la azotea de un edificio en la calle de Tarragona, Barcelona.

Señala el Ayuntamiento que el 67 % de los edificios de Barcelona son azoteas planas, por lo que se pueden aprovechar, y el 20 % del total presentan características óptimas para el aprovechamiento del sol. Esto permitiría más de 400.000 MWh/año de agua caliente sanitaria y de electricidad, es decir, más de cuatro veces lo que consume el alumbrado de Barcelona.

Con estos datos, imaginamos que, de hecho, hasta se podría exportar electricidad a otros países. Por este motivo, como principal interesado, el Ayuntamiento está dando ayudas para la rehabilitación de los edificios.

 

“Desde el punto de vista ambiental, se mejora la biodiversidad,
se reduce la demanda energética y se incrementa la resiliencia de la ciudad”

 

¿Cuáles son las ventajas de los techos verdes y los jardines colgantes?

  1. Permiten un incremento de la productividad económica de la ciudad, ya que se puede explotar el sector primario en una zona en la que anteriormente estaba vedado.
  2. Se mejora la climatización del edificio, ya que no se produce el efecto isla de calor, porque el calor lo absorben las plantas.
  3. Se reduce el riesgo de inundaciones al haber sustrato, no simplemente hormigón o yeso, gracias a la capacidad de las plantas de retener el agua.
  4. El agua se purifica, ya que se filtran los contaminantes y los metales pesados, es decir, que permite actuar y luchar de forma activa contra los efectos de la lluvia ácida, lo cual prolonga la vida del techo de los edificios.
  5. Luchan contra la contaminación acústica. Percibirás menos ruidos, ya que el suelo de tierra bloquea los sonidos de baja frecuencia y la vegetación los de alta frecuencia.

En definitiva, una serie de ventajas que no pueden dejar indiferente a nadie, pero las dos más importantes son las siguientes:

  • Ayuda a que en las ciudades haya diversidad: es decir, que la flora y la fauna aumenten en lugares donde nunca antes lo habían podido hacer.
  • Permite luchar contra el cambio climático, ya que las plantas, mediante la fotosíntesis, consumen CO2 y liberan oxígeno. Esto contiene una doble ventaja: se lucha contra el calentamiento global a la vez que se permite a los ciudadanos de las grandes ciudades tener un aire más puro y limpio.

En resumen, parece ser que resulta casi necesario que en las ciudades se empiecen a implantar los techos verdes, pero para ello es imprescindible la iniciativa de cada uno de los habitantes de tu ciudad. ¿Apoyarías una cubierta verde en tu edificio?

Por Sergi Soria Puig

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