EMPRENDIMIENTO Y FORMACIÓN

Cómo hacer un buen elevator pitch

cómo hacer un buen elevator pitch

Existe una vieja leyenda de Bill Gates y un emprendedor dentro de un ascensor y de cómo el segundo fue capaz de ganarse la atención del primero sobre su proyecto empresarial en el tiempo que duró su viaje conjunto en el ascensor.

Es lo que se conoce con el nombre de elevator pitch: ser capaz de concretar lo relevante de una propuesta, hacerla atractiva, convencer al interlocutor y hacerlo en un breve periodo de tiempo.

Esto exige conocer el modelo de negocio y tener capacidad de síntesis y talento para comunicar los aspectos clave. Y aunque siempre se habla de “vender proyectos empresariales”, el ámbito de aplicación es más amplio porque se pueden vender ideas, planes o, incluso, marcas personales.

En este artículo te damos las bases para que aprendas cómo hacerlo, sea cual sea tu propósito, desarrollando las habilidades para hacer emerger lo relevante y lo que a tu interlocutor verdaderamente le interesa. No es vender, es convencer con propuestas directas y eficaces.

El reto es resumir en menos de dos minutos tu actividad, los objetivos y la estrategia (es decir, en un par de párrafos breves). Por supuesto, tu proyecto es el rey, pero las formas a la hora de presentarlo pueden realzarlo aún más. Por eso, una buena comunicación es siempre importante, y más aún cuando se dispone de poco tiempo.

Claves para hacer un buen elevator pitch

Según Mónica Galán, experta en oratoria, coach y profesora de inteligencia emocional, las claves para dominar este tipo de presentaciones, a priori, son muy sencillas. Galán y su equipo de coaches tienen una empresa llamada El Arte de Presentar. En ella cuentan los trucos para que enamores a tu público con tus presentaciones.

Para hacer un buen elevator pitch, toda presentación ha de perseguir los siguientes objetivos:

1. Conectar con la audiencia

2. Dirigir y mantener la atención.

3. Fomentar la comprensión y el recuerdo.

Respecto al primero de los objetivos, la misma experta señala que existen tres tipos de conexiones en un elevator pitch: la intelectual, la emocional y la ética, que podrían describirse como “lo que tú y tu audiencia sabéis”, “lo que tú y tu audiencia sentís” y “lo que tú y tu audiencia hacéis”, respectivamente. Según indica, estas conexiones nunca han de romperse en una presentación, ya que si eres capaz de mantenerlas tendrás el 50 % ganado.

En cuanto a la atención, este equipo de profesionales aconseja mantenerla viva a través de cambios, mientras que para fomentar el recuerdo recomienda presentar un máximo de cuatro ideas, ya que nuestra memoria es incapaz de retener un número mayor.

Una vez asimilados estos conceptos, ya puedes pasar a construir tu elevator pitch. Recuerda que presentas para marcar la diferencia, por lo que tienes que contar tu idea de la manera más original posible.

Pues nada, ¡elabora tu elevator pitch!

¿Cómo? Te lo resumimos:

El primer paso es describir tu producto respondiendo a estas tres preguntas claves: ¿quién eres?, ¿qué haces? y ¿qué ofreces?, señalando lo que te distingue, por qué es conveniente colaborar contigo en este proyecto y adaptando el discurso a tu interlocutor. Te planteamos que sigas este esquema:

1. Problema que resuelve.

2. A quien se lo cuentas (usuarios / clientes / mercado.

3. Competencia

4. Solución que planteas

5. Equipo

6. Modelo de negocio

7. Marketing

8. Hoja de ruta

Y ha llegado la hora de la presentación en público. ¿Cómo hacerla bien?

1. No memorices

Quédate con los mensajes clave que quieres lanzar y sé natural en la presentación, no te fuerces, no interpretes.

2. Sé ágil en tu exposición

No utilices tecnicismos que puedan ser una barrera para la comprensión.

3. Habla de ti mismo

Además de los hitos de tu proyecto, ponte en valor. A los inversores les interesa saber sobre ti para sopesar y confiar en tu espíritu emprendedor.

4. No des detalles

No te preocupes por no poder dar todos los detalles mientras dura tu elevator pitch. Es más, mejor no lo hagas… Lo importante es transmitir el mensaje clave, ya tendrás oportunidad de ampliarlos más tarde si te preguntan, no compliques tu mensaje.

En un primer encuentro, de forma muy breve, deberías indicar en qué consiste tu propuesta, quiénes serían tus clientes, qué les vas aportar como novedad o qué problemas les vas a resolver.

Y si ya existen negocios en el mercado parecidos al tuyo, sé claro y afróntalo desde el principio, destacando en qué se diferencia el tuyo, qué ventajas proporciona. No te confundas, la competencia es buena, demuestra que existe mercado.

Recuerda, en tu elevator pitch tienes que captar la atención, no conseguir que supuestos inversores saquen la billetera en ese momento… Si logras llamar la atención de la audiencia o de tu interlocutor, entonces te aguarda un largo proceso de negociación donde podrás profundizar en todos los aspectos clave de tu plan de negocio.

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Por Equipo Imagin

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